Pablo nos cuenta cómo fue su experiencia al comenzar a ejercer.

La primera vez que tuve un encuentro realmente significativo con la filosofía de la quiropráctica que me define, fue durante mi estadía en México gracias a un amigo estadounidense. Él, me entregó un libro azul titulado «Chiropractic Philosophy» que habla sobre los principios de la quiropráctica, y me ayudó a entender mucho más lo que realmente hacía un quiropráctico. Ya cuando llegué a Santiago, luego de terminar mis pasantías en la Universidad Estatal del Valle de Ecatepec (UNEVE) en México, mi amigo y también quiropráctico, Migue Ramírez y yo nos titulamos, abrimos nuestra primera oficina en la comuna de Providencia.

Recuerdo que, durante el primer mes que empecé a ejercer como quiropráctico, ajusté a nueve personas en total, de las cuales seis fueron atendidas de forma gratuita y con suerte puede pagar los gastos de la oficina. Con el tiempo me di cuenta que más gente asistía a ajustarse, y decidimos abrir una segunda oficina en Santiago Centro, la cual era más espaciosa y nos permitía a los dos trabajar a la vez. Durante una e estas largas jornadas, le propuse a Miguel invertir nuestro tiempo y dinero en hacer seminarios en el exterior, le dije «no vamos a crecer como quiroprácticos si nos quedamos aquí». Desde ese minuto, he viajado por diversos países como Argentina, México, Brasil, España y Estados Unidos para hacer seminarios, y poder desempeñarme aún mejor en la práctica hasta el día de hoy.

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Durante uno de los viajes que hice a Argentina, conocí a David Serio, fundador de Vida Chiropractic, y decidimos trabajar juntos para formar y consolidar este gran equipo. La visión siempre fue trabajar con personas que manejaran la misma filosofía que adquirí con aquel libro.

Luego de eso, el equipo comenzó a crecer con personas maravillosas en todas partes del mundo y, actualmente, hay 13 quiroprácticos en distintos lugares de Chile, y otros ubicados en Argentina, Brasil y España quienes también forman parte de Vida Chiropractic. Un par de meses después, Miguel y yo comenzamos la primera remodelación de nuestra oficina en Santiago Centro, y años después tuve la oportunidad de hacer otra remodelación integrando mejores equipos para ofrecer la mejor atención. Hoy en día, me encuentro más consolidado como quiropráctico, con el tiempo mis ajustes han ido mejorando y la forma de educar a las personas también. Hoy en día me he podido desarrollar como mentor y ahora doy seminarios tanto dentro como fuera de Chile.

Puedo decir que mi carrera se ha extendido no solo como quiropráctico al nivel de instructor de técnica, sino como guía tanto para otros quiroprácticos, como también para las personas que asisten a las prácticas y desear conocer más acerca de la filosofía y los beneficios que tiene.

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