Cuando llegó por primera vez a la práctica, creía que se encontraba completamente sana.

«Ha sido un viaje para aprender a conocerme», así inicia su relato Mabel Alvarado, quien tiene visitándonos un par de meses, donde nos cuenta que siempre existe una manera de que nuestro cuerpo esté mucho mejor, pero afirma que, hay que aprender a escucharlo. Dice que, la primera vez que llegó a nuestra oficina creía que se encontraba completamente sana, y que su cuerpo estaba trabajando al máximo, pero afirma que se encontraba tomando medicamentos para mejorar ciertos síntomas que la aquejaban. De acuerdo con lo que Pablo comenta durante las primeras visitas, el tomar fármacos para calmar ciertas dolencias, interfiere con el proceso de cuerpo de sanar naturalmente.

Mabel cuenta que, «había un conjunto de cosas que no estaban bien» y admite que no se sentía en sintonía con su cuerpo, pero luego de unos meses y después de cada ajuste, dice que comenzó a sentirse más llena de energía. Afirma que, actualmente, puede lidiar con su día a día de manera más alegre y empezó a aceptar que, hay cosas a nuestro alrededor que no podemos modificar, pero podemos sacar lo mejor de ellas. Mabel está muy agradecida con el equipo de la oficina, «me hacen sentir como en casa», nosotros estamos muy felices de tener a personas como Mabel que entienden la importancia de los cuidados quiropráctico, además de ser una increíble persona.