«Es una práctica que ayuda a una de las dimensiones de la vida, que está relacionada con el bienestar de nuestro cuerpo».

José Castillo, asistente recurrente a nuestra práctica (oficina), cuenta que las circunstancias lo llevaron a encontrarnos. De acuerdo a su relato, un día acompañó a su suegro a recibir quiropráctica y dice que, a pesar de no entender completamente en qué consistía, igual decidió ver cómo se aplicaba. Asegura que, ese mismo día, lo invitaron a experimentar los beneficios de la quiropráctica y aceptó. Dice que volvió un par de días luego, y en esa oportunidad, Pablo le explicó cuál es el principio de la quiropráctica y entendió que no se trata únicamente de aliviar síntomas.

José asegura que, luego de comprender que recibir cuidados quiroprácticos requiere de su atención permanente, ha sido parte de nuestra familia durante seis años.

Dice que, «el estilo de vida moderno, nos lleva a ciertas rutinas para las que nuestro cuerpo no está preparado», lo que ocasiona que las subluxaciones vertebrales sean algo constante de lo cual debiésemos ocuparnos.

Actualmente puede certificar que sus rutinas han cambiado, y ha tomado mayor conciencia con su cuerpo, permitiéndole vivir mejor.

«La quiropráctica es una práctica que ayuda a una de las dimensiones de la vida, que está relacionada con el bienestar de nuestro cuerpo». Dice que, debemos tomar en cuenta que los seres humanos somos un conjunto de elementos que nos forman como individuos, y que al saber esto, se puede encontrar el equilibrio con ayuda de la quiropráctica.