Alegre, Responsable, Comprometida, Dispuesta, Compresiva. Les contamos sobre ella:

Ella es Maricarmen, nuestra asistente quiropráctica. Es la mano derecha del quiropráctico Pablo Herrera, y quien se encarga del movimiento administrativo de nuestra oficina.

Nació en la ciudad de Puerto Ordaz, Venezuela, tiene 32 años y es kinesiólogo de profesión. Estudió en la Universidad Arturo Michelena, ubicada en la ciudad de Valencia, Venezuela, aventurándose lejos de casa para estudiar una carrera que siempre le llamó la atención por el contacto y la ayuda que se le puede ofrecer a las personas.

Realizó un post grado en Rehabilitación Cardiovascular en la institución Ascardio, ubicada en la ciudad de Barquisimeto en Venezuela, la cual es una asociación sin fines de lucro cuyo objetivo es ayudar, educar, prevenir y controlar enfermedades cardiovasculares. Ejerció su carrera durante un tiempo, y se encargaba de la reintegración de personas a sus actividades de vida diaria luego de un episodio cardiovascular, en ese momento se dio cuenta que su vocación era trabajar y ayudar a las personas, estando en constante contacto con ellas.

«Mari es la luz de la oficina y representa el alma del servicio. Es amor incondicional, evolución constante y energía que trabaja en pos de los demás»

Pablo Herrera

Es parte del equipo de Vida Chiropractic desde aproximadamente un año, conoció a Pablo en una entrevista de trabajo y desde entonces se han vuelto inseparables. Mari, como todos la llaman en la oficina, desde que conoció la quiropráctica se interesó mucho en los beneficios y en los cambios positivos que tenía en las personas. «Pablo se convirtió en un hermano y me enseñó el camino para el que estoy destinada», sus palabras dejan ver las intenciones de Mari de estudiar quiropráctica.

Se puede decir que ha trabajado una buena cantidad de tiempo y ha notado como los cuidados quiroprácticos constantes van cambiado la vida de las personas, y asegura que, al ver a Pablo, se ha convertido también en su vocación. Ella también recibe sus ajustes, y no solo sabe de quiropráctica desde afuera, sino que también conoce cómo son los procesos con Pablo y asegura que no hay mejor quiropráctico que él.

Es la primera persona que encuentras al llegar a nuestra práctica (oficina), y la última en despedirse cuando es hora de irse, y siempre lo hace con una sonrisa de lo más cálida. Así que solo queda invitarlos a que nos visiten y conozcan a Mari por ustedes mismos, y se convierten en miembros de nuestra linda comunidad.